Chaitanya-caritamrita, Madhya-lila 22.113: El devoto puede vender libros, alistar miembros vitalicios u ofrecer algún otro servicio, pero esos deberes no son deberes comunes. Actúan como un impulso para recordar a Krishna. Cuando el devoto va con un equipo de sankirtana o vende libros, de forma natural recuerda que va a vender libros de Krishna. De ese modo, está recordando a Krishna. Cuando va a alistar miembros vitalicios, habla acerca de Krishna y, por lo tanto, Le recuerda. Smartavyaḥ satatam vishnur vismartavyo na jatucit. La conclusión es que debemos actuar de tal manera que recordemos siempre a Krishna, y debemos abstenernos de hacer cosas que nos hagan olvidar a Krishna. Estos dos principios constituyen el fundamento básico del proceso de conciencia de Krishna.

La cualidad especial de la distribución de libros es que nos obliga a pensar en Krishna. No podemos olvidarnos de Krishna durante mucho tiempo y seguir distribuyendo libros, y mucho menos continuar haciendo este servicio durante años o una vida entera. Esta estabilidad (nishtha) va más allá del desempeño externo de deberes. Se trata de una meditación constante en Krishna que solo se logra cuando limpiamos nuestro corazón de anarthas (anartha-nivritti). Si no nos encontramos en esa plataforma, el sankirtana-yajña es un medio para acercarnos a ella, porque el medio y el fin no son diferentes. El proceso de recordar a Krishna es una meditación, y nos purificamos a través de ella:

om apavitrah pavitro va
sarvavastham gato ‘pi va
yah smaret pundarikaksham
sa bahyabhyantarah ucih

«Ya sea puro o impuro, o haya pasado por todas las condiciones de existencia, si alguien es capaz de recordar los ojos de loto de la Personalidad de Dios, se vuelve limpio externa e internamente». (Garuda Purana). Este mantra tradicionalmente se canta en los fuegos de sacrificio védicos (yajñas). Cuán aplicable entonces debe ser para el sankirtana-yajña de la distribución de libros, que exige una participación activa en todos los niveles —en el sankirtana es necesario pensar en Krishna, de lo contrario es imposible continuar.

Gauri Devi Dasi: A veces, los sankirtaneros quedan atrapados en la autocomplacencia, pero Krishna siempre nos enseña que esto no es lo que Él quiere. Puede que yo me haya sentido engreída. Había ganado todos los premios y me habían mencionado como una buena devota. Entonces Krishna me dijo que me quedaban dos meses de vida. Krishna cuida de todos nosotros de una manera u otra para asegurarse que nos tomamos la vida en serio y comprendemos qué estamos haciendo aquí. Somos caídos y tenemos que trabajar muy duro para purificarnos. Podemos pensar que estamos realizando una gran labor de prédica y realizando mucho servicio, pero siempre tenemos que recordar lo insignificantes que somos. Krishna es capaz de volver al planeta entero consciente en un minuto si así lo desea, de la misma manera en que podría haber matado a todo el mundo en la batalla de Kurukshetra si así lo hubiera querido. Pero quiso usar a Arjuna. Y ahora nos está usando a nosotros. Él quiere darnos la oportunidad de purificarnos al ocuparnos en Su servicio. Nuestra oportunidad de distribuir libros es la misericordia sin causa de Krishna sobre nosotros. A veces podemos lograr un gran resultado, y a veces no. Si obtenemos un gran resultado, debemos comprender aún mejor que es necesario que examinemos nuestros corazones y estar seguros de apreciar lo opulento que es Krishna y lo que realmente hace. Él nos da el crédito por alguna ridícula razón —solo para ver lo orgullosos que nos volvemos. Imaginen que salen a la calle y distribuyen cien o doscientos libros en un día. Es una gran prueba. Sin duda alguna, pensarán que son los hacedores durante un momento. Pero después de un tiempo, se darán cuenta que Krishna tuvo algo que ver. No obstante, Él nos trata con misericordia para ayudarnos a entrar en razón y entender quiénes somos —sirvientes humildes e insignificantes. No somos capaces de hacer nada por nuestra cuenta. Todo lo que hacemos se debe a Krishna. Ustedes pueden pensar: «Entonces, ¿cuál es el punto? ¿Por qué lo estoy haciendo?» Porque todo lo que quiere un materialista es nombre y fama, honor y distinción, y comunidad, amistad y amor. Así, si no están trabajando por ello, ¿por qué lo hacen? Tarde o temprano, cada devoto llega al punto donde sabe que tiene que separarse de esa motivación y gradualmente dirigir su energía hacia una motivación mucho más profunda. Y esto se puede lograr al experimentar el néctar de la distribución de libros, es decir, disfrutar de las relaciones que tienen, tanto con las almas condicionadas, lo cual es muy emocionante, como con el Señor Chaitanya. Esto puede liberarles del deseo de convertirse en el número uno o llegar a ser alguien importante. Se sentirán satisfechos apenas por saborear un gusto superior y querrán distribuir tantos libros como sea posible y ocupar tantas almas condicionadas como sea posible. Pero de una forma muy desapegada y natural, como un cirujano. Cuando el cirujano realiza una operación, él quiere hacer un buen trabajo. Él no quiere que el paciente muera. Similarmente, sabemos que la distribución de libros es nuestro servicio a Krishna, y naturalmente queremos que sea de primera clase.

Jiva Dasa: Ser un distribuidor de libros significa querer ser un devoto o discípulo sincero del maestro espiritual. Nuestra sucesión discipular se basa en sankirtana. Sri Chaitanya Mahaprabhu y Sus seguidores, como los seis Gosvamis, difundieron la conciencia de Krishna y no dejaron esta parte del mundo para que continuáramos su trabajo. Nos volvemos auto-realizados al ejecutar este servicio, nos purificamos, desarrollamos amor por Krishna y comprensiones espirituales profundas, y otras personas también se benefician. Podemos cambiar la sociedad material al distribuir los libros de Srila Prabhupada, tal como muestra la historia de nuestro movimiento. Los sankirtaneros deberíamos seguir el ejemplo de nuestros maestros espirituales. Y deberíamos aspirar a todas las características sublimes del devoto descritas en el Chaitanya-charitamrita. No es algo técnico. Surge a partir de la devoción y Krishna nos revela esas cualidades. Es lo bueno del sankirtana: Tenemos que demostrar nuestros motivos espirituales, nuestros deseos espirituales, para continuar con la distribución de libros, todos los días. Simplemente trabajando en este punto alcanzamos todas las demás cualidades automáticamente.

Nrisimhadeva Dasa (Suíza): Mediante compañía del maestro espiritual y todos los demás sankirtaneros dotados de poder, es posible sentirnos tan purificados de todas las impurezas materiales que hacemos el voto: «Quiero satisfacer a mi maestro espiritual, aunque yo tenga muchos deseos egoístas, aunque sea un necio. Pero por su misericordia, porque él me ilumina en la conciencia de Krishna, quiero compartir esto con los demás y servir su misión. Quiero intentarlo por el resto de mi vida». Y así salimos una y otra vez. Y nos gusta sufrir un poco por el maestro espiritual, porque entendemos que las dificultades que enfrentamos en realidad nos purifican. A veces, la gente nos da un portazo y nos vemos obligados a hacer un gran esfuerzo para continuar. Estos son los momentos purificantes, porque queremos alcanzar la plataforma en la que servimos a Krishna sin ningún motivo egoísta.

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