Aplicando psicología 

Purirava Dasa: En algunos casos, si nos mostramos un poco autoritarios y contundentes, logramos atravesar la plataforma mental de la otra persona. Cierta vez, conocí a un caballero en un estacionamiento que no tenía muy claro si quería quedarse los libros. En Finlandia, las personas pueden llegar a ser ambiguas. En aquel momento, Krishna me inspiró a ser firme: «¡Tienes que quedarte este libro! ¿Lo entiendes? Y dar una donación». Él lo aceptó sin ofenderse. Pero si lidiamos con una persona intelectual y orgullosa, es mejor adoptar una actitud humilde, presentar los libros de manera calmada y simplemente pedir una donación. Podemos hacer uso de diferentes tácticas psicológicas, pero lo más importante es rendirse espiritualmente. Eso es lo que realmente inspira a las personas a llevarse los libros. Una técnica psicológica que suelo usar cuando conozco a una persona inocente que no se anima a quedarse los libros es decirle: «Es gratis, es para ti». Sé que no querrá quedárselo sin pagar. Y su respuesta suele ser: «No, no puedo quedármelo sin pagar. Tengo que darte algo a cambio».

Aceptando donaciones de personas que no quieren muchos libros

Harinamananda Dasa: Si alguien ofrece una buena donación, le doy más libros. Pero hay personas que dan donaciones generosas y no quieren muchos libros; tan solo quieren uno o dos. En ese momento tenemos que usar el discernimiento. Si no puedes obligarle a que se quede más libros, es mejor darle uno o dos. En situaciones así, su interés es más importante que la cantidad de libros que se lleve. Un libro (el Sri Isopanisad o el Bhagavad-gita) es suficiente para que alguien se vuelva consciente de Krishna o se decida a formar parte del movimiento. No debemos apegarnos a distribuir grandes cantidades y forzar a las personas a llevarse colecciones enteras. Tenemos que dar las gracias y, más adelante, cuando conozcamos a otras personas que no tengan mucho dinero, les podremos dar libros por un precio más bajo. 

Resguardarse contra los ladrones de libros

Chaksu Dasa: Ves con cuidado si alguien toma los libros en seguida. Generalmente, las personas se lo piensan dos veces antes de hacerlo. Las que lo hacen inmediatamente pueden tener segundas intenciones: «Me ha dicho que los libros son gratis». Tienes que reaccionar rápido. Si aún no has soltado los libros completamente, puedes recuperarlos. Cuando alguien me arrebata los libros y entra en su auto, voy delante y anoto la matrícula. Generalmente, esto es suficiente para que la otra persona me devuelva los libros inmediatamente. De todas formas, si alguien te roba libros, no te agites. Déjalo ir. Agitarse no sirve para nada. Si perdemos nuestra actitud de distribuir libros, esta persona no habrá robado apenas dos libros: habrá robado todos los libros que queríamos distribuir. Podemos recuperar los libros si peleamos por ellos, pero entonces quedaremos tan agitados que necesitaremos un descanso. Tenemos que evitar que estos incidentes afecten el resto de nuestro día.


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