Harinamananda Dasa: Siempre uso la misma técnica en todas partes: pongo dos o tres libros en sus manos y, cuando empiezan a mirarlos y muestran un poco de interés, inmediatamente les enseño más libros. A continuación, les explico lo que cuestan en una tienda y lo que yo espero. Por supuesto, no todo el mundo se lleva todos los libros, pero a veces se llevan dos o tres, y eso es todo un éxito. Hay que hacerlo con atención y energía, porque las personas prefieren a alguien natural y dinámico – no a alguien artificial. 

Navina-niradha Dasa: Dar muchos libros de una vez no significa ofrecerle un libro a alguien y, después de que haya pagado, ofrecerle otro y dejar que pague de nuevo, etcétera. Yo siempre ofrezco dos o tres libros desde el principio y espero su reacción. Le explico de qué tratan y le enseño uno o dos más. Lo hago antes de que pague por nada, mientras mira los libros en sus manos. Es fácil ver su nivel de interés. Si muestra un poco de interés, le doy dos o tres libros más y menciono el precio de producción que pagamos. Ese precio suele ser el doble del precio del BBT, que sigue siendo un valor razonable. Todo el mundo sabe lo que cuestan los libros en una librería y entienden que nuestros precios son justos y baratos. En el momento en el que la otra persona saca su billetera, le puedes dar dos libros más y decir con desapego, «Por un poco más, también puedes llevarte estos dos libros y completar más la colección». Y esperas a ver cómo responde y qué cantidad quiere donar. Si ves que ofrece una donación generosa, puedes darle dos o tres libros más, y la persona entenderá que tiene que donar un poco más. De esta manera, puedes ir dando y dando, y continuar inspirándole. Y a partir de ese punto, no es tan difícil que se lleve una colección entera.

Cuando alguien se lleva muchos libros, tienes que inspirarles confianza sobre lo que están comprando y acerca de quiénes somos y qué hacemos. Generalmente digo que somos maestros de bhakti-yoga de Zúrich o del templo más cercano que haya. Así, las personas saben que somos de buena fe. No podemos ser unos idealistas que viven en una granja alternativa –aunque mencionar la granja no es una mala idea– y pensar que iremos a dar muchos libros y recibir buenas donaciones. La gente se da cuenta en seguida si eres tímido o formas parte de algo pequeño, sobretodo si solo llevas pocos libros contigo y hablas de una granja o servicios sociales. No entienden qué conexión tiene con los libros. Las personas se preguntan de dónde has salido y de qué tratan los libros («Tal vez los ha robado y por eso es tímido»). Empiezan a sospechar y no saben si es algo legal, o cuáles serán las consecuencias si te compran algo. 

Predicando a los carentes de fe: la novena ofensa

Kavichandra Swami: Hay algunas personas a las que es mejor no mencionarles la idea de Dios. Tienes que presentarles aquello que sí pueden aceptar. Si les presentamos más de lo que quieren escuchar, se ofenderán y cambiarán de idea, y devolverán los libros. Esta es la reacción inmediata de la novena ofensa. Por eso, el distribuidor tiene que presentar la filosofía con cuidado. El objetivo principal es que se lleven los libros, y no podemos echarlo a perder con una sobredosis de prédica. Srila Prabhupada estaba convencido acerca de Krishna y era experto en tratar con personas. Cuando escuchas sus clases predicando a otras personas, muchas veces estas comienzan diciendo que no creen en esto o en aquello. Tienen muchas dudas y sospechas, y son críticas, pero al final dicen: «Muchas gracias, me alegra haberlo conocido». Srila Prabhupada no discutía con ellas. Sentía compasión por ellas y quería darles Krishna. Y ellas cambiaban en su compañía. Pero nosotros no somos expertos. A veces nos enfadamos o impacientamos porque las otras personas no ven las cosas como queremos que las vean. Nuestra prédica inmadura puede desanimarlas y hacer que no quieran comprar los libros. Por lo tanto, tenemos que aprender a hablar hasta donde ellas están dispuestas a aceptar. Para la mayoría de las personas, llevarse un libro es lo máximo que se acercarán a la Verdad Absoluta. 

Rohinisuta Dasa: Alguien me preguntó, «¿Es ofensivo predicar sin distinción, o dar libros a los ateos?» Tenemos que entender que solo los devotos pueden leer estos libros. Un demonio o ateo los tirará a la basura. Generalmente no quieren ni comprarlos. En ocasiones, compran alguno por curiosidad, y entonces se purifican. Eso no es una ofensa. Pero aún no entiende realmente de qué se trata. Srila Prabhupada dijo que, aunque Krishna declara que este conocimiento solo es para devotos, el maestro espiritual y los devotos del Señor son más misericordiosos que el Señor, porque ellos también se acercan a los no-devotos e intentan acercarlos a la conciencia de Krishna mediante la sabrosa forma de los libros. Se debe a la misericordia de los devotos.


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