Queridos devotos y devotas,

Por favor, acepten mis reverencias.
Todas las glorias al Srimad-Bhagavatam, ¡el mejor amigo de un distribuidor de libros!
Todas las glorias a Srila Prabhupada, el principal y mejor capitán de sankirtana de nuestro movimiento.
Todas las glorias al ejercito de los distribuidores de libros.

Para lograr entender lo confidencial que es la distribución de libros en el movimiento de sankirtana de Sri Chaitanya Mahaprabhu, hace falta recibir la específica semilla devocional de sastra seva y de la distribución de libros de parte de almas avanzadas en los misterios de la distribución de libros.

Como dice el Bhagavad-Gita, tan solo tenemos que tratar de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual fidedigno y hacerle preguntas de manera sumisa u ofrecerle servicio.

Para ser parte de la misión de distribuir libros debemos acercarnos y refugiarnos en los gurus del sankirtana. Preguntar sumisamente y ofrecerle servicios.

Hace unos años atrás, un gran guru del sankirtana, Vijaya Prabhu, nos visitó en México, y un sankirtanero más nuevo (Adinath Prabhu) le sirvió y le hizo preguntas de un modo sumiso, y como resultado empezó a distribuir muchísimos Bhagavad-Gitas.

Así pues, a todos aquellos que quieran desarrollar o incrementar el deseo de distribuir libros, les recomendamos que se acerquen a devotos que conozcan los secretos sagrados de este servicio. No es necesario que sean distribuidores muy famosos, ya que hay muchos devotos que, de manera imperceptible, tienen un ruchi muy fuerte y una comprensión muy profunda de este servicio. Si nos acercamos con una actitud mansa y les agradamos, Sri Chaitanya Mahaprabhu se complacerá con nosotros y nos dará shakti o fuerza espiritual.

Recientemente nos visitó Su Santidad Guru Prasad Swami, y su mensaje fue muy purificante y renovó nuestro deseo y vigor por distribuir libros. Maharaja nos insistió en que vamos nuestro movimiento como revolucionario. Y dijo que, cuando Su Santidad Tamal Krishna Maharaja hablaba con jóvenes para volverlos devotos, les decía que estaba reclutando gente para armar una revolución. Al principio, muchos de ellos pensaban que era una revolución con armas, pero el luego les decía que nuestra revolución consistía en dar estos libros como si fueran bombas que caen en la energía ilusoria; aunque seamos pacíficos, nuestro sentimiento de entrega tiene que ser como el de cualquier revolucionario que quiere abocarse a un ideal superior para cambiar el mundo.

Cuando yo era joven, entré en esta misión porque quería cambiar al mundo, y aunque aún seguimos llenos de deseos materiales y todo tipo de contaminaciones, estamos ocupados desde entonces en esta campaña revolucionaria por la misericordiosa de mis gurus del sankirtana, que implantaron la semilla de la prédica en mi corazón.

Es nuestro deseo que los jóvenes que están vinculados a nuestra misión busquen la compañía de gurus del sankirtana y reciban la semilla de este servicio tan dulce. Ojalá que todos los jóvenes quieran reclutarse como revolucionarios y que consideren seriamente dedicar un tiempo para dedicarse formarse como misioneros distribuidores, guiados por sankirtaneros veteranos, y que viajen y vivan la aventura de predicar en cada pueblo y aldea. 

Su servidor,

Aravinda Dasa
Director México y Centroamérica

Categorías: Comunicados

2 commentarios

Partha sarathi dasa · junio 19, 2019 a las 2:45 am

Me gusto mucho el mensaje y me hizo recordar a su santidad srila prabhupada 🕉🕉gracias. Hari bol 🕉🕉

Caitanyadeva das · junio 19, 2019 a las 5:21 pm

Hare Krishna. Mis respetuosas reverencias. Todas las glorias a Srila Prabhupada.
Gracias por tan inspirador comentario. La mejor y sublime revolución es dar a todos los que podamos, la conciencia de Krishna. Todas las glorias a los sankirtaneros, quienes son muy queridos por Krishna.

Ss. Caitanyadeva das (Costa Rica)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.